No le cuentes a nadie tus proyectos

Las personas emprendedoras tenemos proyectos. Durante un buen tiempo hemos planificado, solos o en pareja, el desarrollo de un negocio original, creativo y del que esperamos cosechar resultados muy positivos. Incluso, hemos dedicado tiempo y dinero realizando estudios de mercado con el propósito de descubrir qué tanto potencial e impacto podría tener nuestro negocio, y los resultados han sido muy favorables.

Definitivamente será el patrimonio de tu familia. Sin embargo, aún necesitas más capital, algún crédito o préstamo para poder iniciar la materialización de dicho proyecto, así que por ahora habrá que esperar un poco y lo más recomendable es esperar en silencio. En muchas ocasiones las personas se sienten tentadas a decirle a todos de lo que quiere lättast att få lån ser y tiene pensado hacer pues piensan que es la mejor manera de asegurarse de que todos se enteren de su éxito es contando sus planes a todos. Pero esto, sin duda alguna, no es una buena idea. Ya veremos a continuación que no es así.

En el mundo existen personas con tan poca creatividad como para ser originales y pensar sus propias ideas. Prefieren el facilismo, y si por ahí ven algo que ya funciona, pues no dudarán en hacer lo mismo. Algunas investigaciones han demostrado que hacer públicos nuestros planes y proyectos, de hecho puede ser contraproducente. Si le contaras a todos de ese proyecto tan perfecto que tienes, de seguro que más de uno también lo querrá y procurará hacerlo también, reduciendo las posibilidades de éxito que tenías por la competencia o incluso arruinándolo por completo. Esta sería a priori, la consecuencia más grave. Pero hay mucho más.

Los proyectos no son una especie de juego que consiste en anunciarle a todo que lo has tomado y que es tuyo. A veces las personas lo pueden hacer pensando que dicho acto les da una sensación de ser los pioneros, que han tomado la iniciativa para trabajar en pos de ello, o que generan un compromiso y deben cumplir con su palabra pero no es así. Más bien es un acto imprudente.

Reduce la motivación

Nuestro cerebro es un sistema demasiado complejo y que puede tener el mal hábito de sabotear nuestros intentos de tener el control sobre nosotros mismos. Una investigación realizada en el 2010 por Gollwitzer ha comprobado que, en contra de todo pronóstico, contar nuestros proyectos generan el efecto contrario a lo que nosotros queremos. Las personas que participaron en el estudio y que habían compartido sus planes con alguien más, en lugar de aumentar su compromiso, lo redujo. Esto pasa porque cuando hacemos públicos nuestros planes, nos volvemos más perezosos, ponemos menos empeño en lograr lo que queremos, y reduce nuestra motivación intrínseca, aunque parezca que será al revés.

Produce una falsa ilusión de progreso

Saber que alguien más conoce tus planes y de cuán inteligente, creativo y original eres, genera una satisfacción personal y que nos hace sentir que hemos avanzado cuando en realidad no es así. De hecho, ahora los planes corren peligro de ser materializados por otros, que tienen más capital en ese momento y que le has dejado el terreno totalmente libre lan247.se.